24 de Marzo. Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia.

 El 24 de marzo de 1976 se produjo en nuestro país un golpe de estado. Un grupo de militares y civiles tomaron a la fuerza el poder político en Argentina.

Para poder mantenerse en el cargo y realizar una serie de reformas que tenían planificadas, prohibieron la libertad de expresión, la participación política y ciudadana e impusieron el terror como método para llevar adelante su plan.

¿Pero de qué se trataba el plan?

En cuanto a lo político, estrictamente hablando, se intentó limitar la participación de los ciudadanos en la vida pública. Por ejemplo, los centros de estudiantes los debates en las escuelas secundaria y las organizaciones estudiantiles antes de 1976, eran muy comunes. También los debates políticos en cafés, almuerzos familiares o en el trabajo eran cosa de todos los días. Así es, la política no se limitaba a "ir a votar". Luego del terror impuesto entre 1976-1983 la sociedad cambió, podríamos decir que quedó "despolitizada" en cierto aspecto.

Pero... ¿Para qué? A un año del golpe, en 1977, el escritor y periodista Rodolfo Walsh envió esta carta a los diarios argentinos y los principales extranjeros para su publicación. Es un detenido-desaparecido desde el 25 de marzo de 1977.

El 24 de marzo de 1976 derrocaron ustedes a un gobierno del que formaban parte, a cuyo desprestigio contribuyeron como ejecutores de su política represiva, y cuyo término estaba señalado por elecciones convocadas para nueve meses más tarde. En esa perspectiva lo que ustedes liquidaron no fue el mandato transitorio de Isabel Martínez sino la posibilidad de un proceso democrático donde el pueblo remediara males que ustedes continuaron y agravaron.

Invirtiendo ese camino han restaurado ustedes la corriente de ideas e intereses de minorías derrotadas que traban el desarrollo de las fuerzas productivas, explotan al pueblo y disgregan la Nación. Una política semejante sólo puede imponerse transitoriamente prohibiendo los partidos, interviniendo los sindicatos, amordazando la prensa e implantando el terror más profundo que ha conocido la sociedad argentina.

En la política económica de ese gobierno debe buscarse no sólo la explicación de sus crímenes sino una atrocidad mayor que castiga a millones de seres humanos con la miseria planificada.

En un año han reducido ustedes el salario real de los trabajadores al 40%, disminuido su participación en el ingreso nacional al 30%, elevado de 6 a 18 horas la jornada de labor que necesita un obrero para pagar la canasta familiar, resucitando así formas de trabajo forzado que no persisten ni en los últimos reductos coloniales. Congelando salarios a culatazos mientras los precios suben en las puntas de las bayonetas, aboliendo toda forma de reclamación colectiva, prohibiendo asambleas y comisiones internas, alargando horarios, elevando la desocupación al récord del 9% y prometiendo aumentarla con 300.000 nuevos despidos, han retrotraído las relaciones de producción a los comienzos de la era industrial, y cuando los trabajadores han querido protestar los han calificados de subversivos, secuestrando cuerpos enteros de delegados que en algunos casos aparecieron muertos, y en otros no aparecieron.

Dictada por el Fondo Monetario Internacional según una receta que se aplica indistintamente al Zaire o a Chile, a Uruguay o Indonesia, la política económica de esa Junta sólo reconoce como beneficiarios a la vieja oligarquía ganadera, la nueva oligarquía especuladora y un grupo selecto de monopolios internacionales encabezados por la ITT, la Esso, las automotrices, la U.S. Steel, la Siemens, al que están ligados personalmente el ministro Martínez de Hoz y todos los miembros de su gabinete.

El espectáculo de una Bolsa de Comercio donde en una semana ha sido posible para algunos ganar sin trabajar el cien y el doscientos por ciento, donde hay empresas que de la noche a la mañana duplicaron su capital sin producir más que antes, la rueda loca de la especulación en dólares, letras, valores ajustables, la usura simple que ya calcula el interés por hora, son hechos bien curiosos bajo un gobierno que venía a acabar con el "festín de los corruptos".


ACTIVIDAD 1

¿Cuál era según Rodolfo Walsh el plan de la dictadura cívico-militar?


ACTIVIDAD 2

La persecución de la dictadura cívico-militar y la férrea censura afectó a todos los aspectos de la sociedad. Veámoslo con el caso de la música. La canción Ayer Nomás tiene dos versiones, una prohibida y otra que pudo ser difundida sin problemas. 

Escuche las letras de ambas versiones y responda:

1) ¿Cuál es el mensaje en una versión y cuál en la otra? 

2) ¿Porqué cree usted que se prohibió una de las dos versiones?


La que solo pudo ser escuchada en democracia, prohibida durante la dictadura, es esta:



 La versión cuya letra se modificó ante el pedido de la discográfica para poder ser escuchada en radio y poder editarse es esta:




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